El 22 Marzo 2008 (QEPD) se me fue mi noble caballero, una parte de mi se fue con él, pero me entregó su vida para darme cuenta que no solo él necesitaba de mi. De allí en adelante he conocido varios angelitos que me brindaron la oportunidad y confiaron en mi para ayudarlos y ahora viven en casas donde los aman y son el centro de atención de unas cuantas familias. En honor a ti Sparky, encontré mi vocación y el sentido de mi vida.
Ya de vuelta en mi querida Venezuela, donde el concepto de sacar a un animalito de la calle no es lo normal, tanto así que mis amistades y familia piensan que perdí un tornillo en el camino, tengo conmigo a 8 angelitos, todos con historias que provocan llorar de emoción al verlos como se encuentran ahora, me dan a cambio tanta felicidad que solo lo entenderán los que hayan pasado por esto. Dedico mi vida a atenderlos a ellos, mi dinero nunca es suficiente para colmarlos de atenciones, no me arrepiento ni un segundo en entregarles todo mi ser. Solo quiero terminar mi jornada laboral para regresar a mi refugio, porque es MI refugio, ellos son los dueños de la casa, yo simplemente llego a las 6pm para comenzar mi día con ellos lleno de felicidad, por supuesto la despedida todas las mañanas a las 7am son un duelo para mi, pienso en ellos todo el día, mis compañeros de trabajo conocen a mis niños por las fotos en mi escritorio, sus pelitos me acompañan en mi carro, mi sweater o chaqueta todo el día, aunque me los sacuden los llevo con orgullo. Los fines de semana son Disney World para mi, son los días de limpieza de sus camitas, baños con agua tibiecita y su toalla especial a quien le toca, acicalarlos, consentirlos, para acurrucarme con todos y
colmarme de besos que me dan con tantísimo amor. De los ocho, seis son adoptados.
Sus madrinas, a quienes considero mis hermanas, les estaré eternamente agradecida por darme la oportunidad de ser la mujer mas feliz de este planeta, como quisiera que el resto de la población humana tuviese la dicha de compartir su vida con estos seres tan maravillosos, te hacen ser mejores personas, mas sanas de cuerpo, mente y espíritu, mejores sentimientos hacia los demás, de colaboración, de compartir, de humildad, entrega y sacrificio que jamás se siente como tal, fidelidad, amor puro y transparente, agradecimiento infinito, tantas pero tantas cosas positivas que no le dan cabida a lo negativo, con esto no habrían guerras en el mundo.
Lo que yo vivo a diario se lo recomiendo a todos con los ojos cerrados, no hay satisfacción mas grande que ver como se recupera uno de estos angelitos que tuvieron una vida tan triste, verlos felices, queridos, amados, sanos y ellos con tanta humildad y agradecimiento te lo hacen saber, no tiene comparación con nada, el sentimiento es tan grande que no hay palabras para describir que lo que hacemos por ellos no es nada comparado con lo que ellos nos dan a cambio, SIEMPRE QUEDAMOS EN DEUDA!!!!
Kárim Carmona

(La Mamá y socia
minoritaria, a mucha honra,
en la jauría)

                   27 Enero 2009