Finalmente quiero darles las gracias a ustedes que me dieron la oportunidad de una vida diferente. Cuando paseo en las calles y veo a otros que no tuvieron la misma suerte, siento pesar y aumenta mi respeto y agradecimiento por mi familia.
Aunque no sé escribir, ni leer, porque no son habilidades de mi especie, mi mirada hace que mis padres puedan plasmar en palabras lo que siento. Una pequeña niña les dijo “que tengo una mirada noble” y definitivamente mi vida está llena de nobleza.
Mí recordada familia de Rescátame:
¿Cómo están? Hace un año que llegué a una recién formada familia. No fue una elección fácil para Alejandro y Deomery (mis papas) porque estábamos mi hermana Beba y yo, indudables hermosas cachorras.
Fui la afortunada, miren aquí está cuando estábamos empezando a conocernos:
Adaptarnos no fue fácil, los primeros días me comporte excelente pero los días siguientes hice algunas travesuras: me comí algunos zapatos de mi mamá, el video de la boda, la silla del
comedor y el Niño Jesús del nacimiento… solo por nombrar algunos, pero me tuvieron muuucha paciencia y aprendimos juntos.
Al mes, para esta época de diciembre, me enferme. Fueron días difíciles y pocos esperanzadores para mis papás y para mí, sin embargo mi madrina Alida, Silvana, Claudia, Libia fueron ángeles que nos dieron una mano amiga.
Fue entonces cuando conocimos a una maravillosa doctora, a quien le debo mi recuperación, Adelina. Fueron muchos sábados que la visitamos y conocimos mucha gente. En este momento descubrí que era muy importante, no solo para mis papas sino para los papas de mis papas, sus hermanos… en fin toda su familia.
Miren un recuerdo cómico, con mi cono de la vergüenza:
Afortunadamente, esos meses difíciles pasaron rápido. Ahora estoy muy bien de salud y celebrando que hace un año llegue a esta familia.
Me porto bien mientras mis papas trabajan, cuando los oigo venir ladro y los espero llena de emoción. Jugamos y hasta disculpan que aún no pueda respetar la basura de la papelera y la riegue. Tengo dos nuevos amigos Canela y Picolo, a veces no me tiene mucha paciencia, pero convivimos como familia.
En nombre de Deomery y Alejandro los felicito por tan grandiosa labor y por el apoyo que nos han brindado. Deseamos que, en la medida de las
posibilidades de cada persona, mucha más gente pueda brindar una oportunidad a quien la necesita.
Inmensamente agradecidos, reciban un fuerte abrazo.
NALA CASTELLANOS BLANCO