Con frecuencia nos sentimos frustrados ante la desidia e indiferencia de tanta gente y en especial de las autoridades competentes en materia de bienestar y cuidado animal; nos sentimos impotentes ante situaciones de abandono o maltrato animal que observamos con mayor frecuencia de la que quisiéramos tener, sin embargo, suceden hechos que nos hacen devolver la esperanza y la confianza en nuestros hermanos compatriotas, reafirmándonos que solo estamos paralizados ante tanta dificultad y trastornos que se han introducido en nuestra vida diaria desde hace ....no sabemos... cuanto tiempo.
Sucedió así el 26 de Diciembre del 2008 cuando por una simple denuncia humanitaria y sencilla en un foro de Noticiero Digital, se despertó una multitud de voluntades, activándose en torno al rescate de dos bellos ejemplares abandonados en el patio de una quinta por mas de dos meses, sin atención ni alimentación apropiada.
Surgieron héroes anónimos que se comprometieron con esta causa y por espacio de diez días libraron una batalla contra la indiferencia y la desidia, vencieron obstáculos de todo tipo y agrupándose en una sola voz, lograron el rescate de estos dos seres inocentes, aunque tarde para uno de ellos, se pudo mitigar su dolor y sufrimiento ofreciéndole un final a su vida, bajo las atenciones apropiadas de las que careció por mucho tiempo.
Afortunadamente la juventud del segundo ejemplar le ofreció mejores opciones y hoy bajo protección de un hogar temporal, se recupera en busca de un hogar definitivo en la figura de una adopción, allí encontrará amor y apropiada valoración de su condición de amigo fiel y dulce mascota.
Poco importa que fueran ejemplares de raza, sin embargo contrario a lo que piensan muchos, son estos, los animales de raza, los que genéticamente muestran mayores debilidades ante la adversidad.
Dejamos aquí algunas fotos que documentan este caso y las cuales no comentaremos por considerar que hablan elocuentemente por sí solas.
Esta ejemplar jornada adelantada por una ciudadanía activa, induce a conocer resultados inmediatos cuando el reclamo se fundamenta en el derecho, la justicia y la razón.
Beethoven no murió en vano, nos enseño mucho de nosotros mismos, de nuestras potencialidades, de nuestra capacidad y nos permitió redescubrir sentimientos compartidos por un número infinito de personas sensibles y de gran corazón que no miran a diferencias raciales, políticas ni religiosas, dándonos a conocer nuevas caras, estimulando generosas ideas, generando solidaridad y comunión de propósitos por mejorar nuestra calidad de vida y por hacer de esta Venezuela, un mejor país.
Gracias desde rescatame.com a todos esos protagonistas de esta noble historia, que aunque no se conoce, se recrea a diario en muchas partes de nuestro país, sigan adelante y concreten esos proyectos e ideas maravillosas en defensa de los nobles animales, cuenten con nosotros.